¿DE DÓNDE VIENEN LAS TAPAS ESPAÑOLAS?

ESTUDIAMOS EL ORIGEN DE ESTE PLATO ESPAÑOL Y LA RESPUESTA TE SORPRENDERÁ

Tortilla de patatas, tapas de jamón, tablas de queso, patatas bravas, ensaladilla, calamares a la romana, croquetas, empanadillas, chopitos, aceitunas, pulpo a la gallega, torreznos…

Todos estos platos mantienen un patrón común, y es que todos tienen la estética y función propia de las famosas tapas españolas.

Las tapas son una marca registrada española que nos da a conocer al resto del mundo. España puede alardear de tener una gastronomía rica, y un elemento clave de estas exquisitas comidas nacionales son las tapas.

En la mayoría de regiones españolas se sirve un pequeño aperitivo que acompaña la bebida que se haya decidido pedir, una costumbre que enamora a cualquier cliente y que tiene sus motivos y explicaciones, como: ganar clientes, reducir los efectos del alcohol, enseñar los productos del local, etc.

Pero muchos se preguntan:

¿cuál es el origen de este rico acompañante?

Pues os sorprenderá saber que el origen de estos entrantes no es agua clara, ya que dependiendo del historiador o la región se explican las causas de su creación de forma DISTINTA:

ALFONSO X EL SABIO

s. XIII

Son muchos los que afirman que éste plato tiene origen en el siglo XIII (Edad Media), cuándo el rey Alfonso X el Sabio tubo que empezar a tomar vino por prescripción facultativa a causa de una enfermedad que padeció.

El rey, poco amante del alcohol, decidió tomar pequeños bocados entre los sorbos de vino para “TAPAR” los efectos del alcohol.

LOS REYES CATÓLICOS

s. XV – XVI

Es también conocida la leyenda que centra su creación en los Reyes Católicos. Éste cuento explica que, debido a la cantidad de accidentes de carreteros al salir de las tabernas, se obligó servir una tapa con cada cerveza o copa de vino, reduciendo así el efecto de las grandes ingestas de alcohol de estos carreteros.

En Cádiz centran también el origen de las tapas en los Reyes Católicos, pero explican su invención de una forma distinta.

Cuenta la leyenda que el rey Fernando II de Aragón paró en la isla de León, camino a Cádiz, para poder tomar una copa de vino. La taberna en la que decidieron tomarse un respiro estaba repleta de moscas y mosquitos, por ello, el tabernero decidió poner una loncha de jamón encima de la copa de vino para “taparla” y que no terminaran flotando moscas en la copa del mismísimo rey de Aragón. Esto se convirtió en una costumbre, dado que el clima cálido de los bares españoles ayudaba a la aparición de un gran número de moscas.

SIGLO DE ORO

s. XVI

Son muchas las teorías las que plantean el origen de este aperitivo en el Siglo de Oro (s. XVI). Pues se explica que el nombre de “tapa” tenía origen en la palabra francesa “étape” (etapa), que hacía referencia al aprovisionamiento de soldados en las marchas que duraban más de un día. Por ello tapa era el momento en el que comer y descansar de los soldados, y «tapear» era la acción que se llevaba a cabo.

ALFONSO XIII

s. XIX

Finalmente, otra de las muchas teorías (ésta la de menor rigor histórico) centra su creación en el siglo XIX, cuando el rey Alfonso XIII paró en la provincia de Cádiz a tomarse una copa de vino de Jerez con todo su séquito. El viento de levante provocaba un gran revuelo de arena y polvo, por eso el mesonero decidió poner una loncha de embutido encima de la copa del rey, para que ésta no se llenará de lo que provocaba el viento levantino. Ésta acción fue tan del agrado del rey que al terminar de probar la tapa decidió pedir una ronda exactamente igual para él y todos sus acompañantes.

ALMERÍA

s. XX

Son también muchos los que centran su invención en el siglo XX en Almería, pues en muchos de los bares se ponía un trozo de embutido en la boca de la copa de vino para que éste no perdiera su aroma.

Siempre es interesante descubrir los orígenes de las tradiciones y costumbres de nuestra cultura o país. Pero es más interesante darse un rodeo por los mercados gastronómicos de Madrid, el barrio húmedo de León, la calle Elvira de Granada o el Casco Viejo de San Sebastián para pasar de discutir sobre el inicio de las tapas a discutir sobre si pedir otra ronda de huevos estrellados o salmorejo cordobés.

Por ello, sea cuál sea su inicio, es importante que nos deleitemos de esta gran acción propia de los españoles: tapear.