La composición y aplicación de las características de los materiales que conforman una vitrina, son primordiales para poder cumplir las exigencias asignadas a la conservación alimenticia. 

Por ello, todos los materiales que conforman la vitrina, juegan un papel importante para que: no se pierda el frío o el calor interior, cumpla los requisitos sanitarios, sea segura, etcétera.

Por eso se centra la atención en uno de los materiales que más abunda en una vitrina, el cristal o vidrio. El cristal suele representar alrededor del 70% de una vitrina estándar. Así, aparte de cumplir una función expositiva muy importante, se encarga de crear un espacio óptimo para la conservación de los alimentos expuestos.

A parte de las funciones de éste material orientadas a la custodia del producto expuesto, existe una tan o más importante que la recién mencionada: la SEGURIDAD.

Es sabido que el cristal es un material tan frágil como peligroso. Son esas dos propiedades las que se intentan evitar con el empleo de cristales templados.

El cristal o vidrio templado está creado con tensiones de compresión en su interior y tensiones de tracción en su exterior, generando así un cristal mucho más resistente.

Vidrio templado roto

Vidrio roto

Éste choque se consigue a través de un proceso muy específico que empieza con el calentamiento del vidrio a alrededor de  unos 600 grados centígrados, para ser enfriado posteriormente y de forma rápida con aire. Ésta brusca variedad de temperatura es la encargada de generar los esfuerzos de compresión y tracción mencionados.

Éste proceso le dota de una resistencia cuatro o cinco veces mayor a la de los vidrios corrientes. Así como genera uno de las mayores ventajas de este material: en caso de rotura, golpe o contusión, el cristal templado se fracciona en grietas muy pequeñas. Dificultando así las lesiones con el material roto.

Aspecto que no se da con el vidrio corriente, el cual se rompe en trozos más grandes y punzantes, causa directa de su peligrosidad.

La ejemplificación más clara de la resistencia buscada en éste material reside en casos como los cristales de los coches. Los vidrios laterales, así como la luneta, están compuestos de cristales templados. Que con las características previamente mencionadas, generan un clima más alto de seguridad para el conductor y los pasajeros.